El 29 de abril es el Día Internacional de la Danza, una expresión artística que a pesar de ser una de las más antiguas sobre la faz de la tierra, en todos sus géneros y particularidades, no posee, sin embargo en muchos países la proyección y el reconocimiento que merecen a pesar de las generaciones de bailarines que se ven obligados a emigrar a otros países -normalmente Europa central- donde si se reconoce este espectacular arte.

La danza ha sido, hasta hace poco, una gran desconocida para el público, a pesar de haber sido el primer medio de comunicación, de expresión artística con carácter universal, por ello también celebramos cada año, el 29 de abril, su Día Internacional, con la esperanza en que las instituciones culturales y las administraciones públicas, educativas, nacionales, regionales o municipales aporten mayor dotación económica y de medios que merecen.

Fomentar su proyección -económica pero también visual, en esto los medios de comunicación también aportan- en una sociedad que sin embargo afirma amar la danza en todos sus géneros, desde el ballet clásico a la danza contemporánea, pasando por los bailes propios de cada tierra, como el flamenco, el más internacionalidad de los españoles.

Muchos bailarines coinciden en señalar que a pesar de la proliferación de tantos artistas nacionales con una intensa carrera internacional, destacan que la falta de comunicación, información y conocimiento.